lunes, 1 de octubre de 2007

El Sabor del Edén




De una producción alemana salió la película que combina sabores con placer. Eden, como es su título original y también el nombre de la protagonista, cuenta la historia de una mujer (Charlotte Roche), casada y con una hija discapacitada, que comienza a sentir un placer indescriptible por las comidas del cocinero Gregor (Josef Ostendorf). El chef tiene un restaurante, para el que crea sus comidas eróticas, con solo tres mesas, las comidas salen 300 euros, y tiene reservadas las cenas por un año.
Las recetas de Gregor son irrepetibles, él mismo le dice que no puede volver a hacerlas a Edén, quien comienza a ir todos los martes a su casa a probar sus exquisitas cenas, muchas veces acompañada por su hija. El efecto de los extraños sabores que se combinan en su boca provocan que el matrimonio de Eden florezca. Xaver (Devid Striesow), su marido, se entera de las visitas de su mujer al cocinero, los celos comienzan, y de distintas formas trata de alejarla del cocinero.
El cine europeo tiene marcadas diferencias con el norteamericano, el cual en Argentina, y la mayoría de los países latinoamericanos, tiene más inserción. Esto no significa que uno sea mejor que otro. Hay excelentes películas de ambas partes. El sabor del Eden fue calificada como comedia dramática, es importante aclarar que no es un drama de pañuelo en mano, ni un romance pasional, es una combinación perfecta de drama con romance, sin extremos. Entran en juego los diferentes sabores que el chef prepara, y el disfrute de las personas comiendo es envidiable. Las escenas abundan en primeros planos, donde se observan las caras de placer y los platos especialmente preparados.
La película fue estrenada en el marco de la séptima edición del Festival de Cine Alemán, que tuvo lugar entre el 13 y el 19 de septiembre en la Ciudad de Buenos Aires.

2 comentarios:

Nicolás Jorge dijo...

Me gustó la peli. Le doy 5 quintines.

Franco dijo...

Hey, buen dato. Habia escuchado de ella, pero son tantas, que si no leo una buena crítica, no me animo a verlas. Gracias!